La Dieta Mediterránea
- Ma. Luisa Concha
- 5 may 2021
- 2 Min. de lectura
La dieta Mediterránea como su nombre lo indica, es la alimentación tradicional de los países cercanos al mar Mediterráneo.
Es una dieta antiinflamatoria eficaz en la neuroinflamación (migrañas, jaquecas) y en la lipoinflamación (obesidad, sobrepeso).
El interés por esta dieta surgió en la década de los años 1960 cuando se observó que la dieta Mediterránea está asociada con la reducción de los factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares.
También se asocia a una mejor microbiota intestinal, ya que es rica en Polifenoles, Probióticos y Prebióticos.
En algunos estudios se ha demostrado que los Polifenoles en altas concentraciones reducen algunos biomarcadores inflamatorios como IL6 y Factor de necrosis tumoral.
Se ha observado que con esta dieta también mejoran los niveles de la proteína BDNF, Factor Neurotrófico del Cerebro; es una proteína que en pacientes con enfermedad del Sistema Nervioso Central se encuentra reducida.
La dieta Mediterránea también es una gran aliada en la prevención del cáncer de mama. En numerosos estudios se ha demostrado que reduce el riesgo de padecerlo hasta en un 30 %, además es especialmente importante frente a los tumores más agresivos y de peor diagnóstico.
La Dieta Mediterránea es rica en frutas, vegetales, granos enteros, frijoles, frutos secos, pescado y semillas, así como en aceite de oliva.
Se incluye principalmente:
Consumo diario de vegetales, frutas, granos enteros y grasas saludables.
Consumo semanal de pescado, aves, frijoles, cereales integrales y huevos.
Los pescados grasos (salmón, atún, arenque, caballa, trucha y sardinas ) son importantes en ésta dieta ya que aportan omega 3, éstos ácidos grasos disminuyen la inflamación, así como los triglicéridos, reducen el riesgo de formar coágulos sanguíneos y reducen el riesgo de accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca.
Porciones moderadas de productos lácteos.
Consumo limitado de carne roja (máximo 2 veces por semana)
Aceite de oliva como la fuente principal de grasa agregada, éste aporta grasas saludables, también los frutos secos que se incluyen aportan grasas saludables.
Las hierbas y especias aumentan el sabor y disminuyen el uso de sal
La dieta Mediterránea permite el consumo moderado de vinagre y vino, aunque en algunos estudios el consumo de alcohol se ha asociado con un menor riesgo de enfermedad cardiaca, no está libre de riesgo.






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